La encuesta realizada a 10 historiadores e historiadoras para ubicar a los 10 mejores libros de historia del 2013 llevada a cabo por Jorge Moreno, Víctor Arrambide y el que escribe estas líneas nos proporciona útiles reflexiones sobre la producción de libros de historia y sobre nuestra academia[1]. En primer lugar, porque ha mostrado como el 2013 fue un año muy productivo en términos editoriales. Una lista preliminar presenta 60 libros publicados sobre todo en Lima. Si bien no se cuenta con una cifra exacta, dado que no se cubre todo lo que se publica en provincias, es ya significativa esta producción. En la mencionada lista los líderes en publicaciones son el Instituto de Estudios Peruanos, la Pontificia Universidad Católica del Perú, el Fondo Editorial del Congreso de la República y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos con más del 40 % de libros en conjunto. Pero lo sorprendente de esa cifra es que más del 50% se publica en diferentes editoriales universitarias e independientes. Obviamente existen claras diferencias en cuanto a distribución, tiraje y ventas, además de la calidad académica y de edición. Mientras en el Instituto de Estudios Peruanos, por ejemplo, las ediciones son de 1000 ejemplares en la Universidad San Marcos van de 500 a 1000 y en el Seminario de Historia Rural Andina hay ediciones de 50 ejemplares que no se distribuyen en librerías. Asimismo, no todas cuentan con comités evaluadores, sobre todo en las ediciones independientes, y la calidad de las ediciones no son siempre las mejores. La distribución temática de este conjunto de publicaciones, de otra parte, deja en evidencia que el interés de los historiadores e historiadoras privilegia la época republicana, seguido de la Independencia, que son analizadas desde una perspectiva política y cultural. El periodo colonial/virreinal y las perspectivas económica y social representan menos de la cuarta parte.
Esta producción editorial debería llevarnos a reflexionar sobre cómo la academia integra esta producción en sus propias investigaciones. No es novedad que los balances historiográficos hechos cada cierto tiempo apenas cubren lo publicado en un tema y que historiadores de conocida solvencia académica usen en sus balances, salvo excepciones, el método tradicional de la historia de las ideas: reseña de algunas obras “cumbres” con limitado contexto historiográfico y ausente de crítica. Es necesario por ello hacer un trabajo más serio: un balance que además de hacer un registro de la producción sea una guía que señale, con argumentos, la importancia o no de las propuestas de cada libro. Lo cual nos lleva a otra pregunta: ¿Es aceptable que se pretenda escribir una “historia del Perú” tomando en cuenta solo una pequeña parte de la producción académica escrita en Lima? Teniendo en cuenta el panorama editorial actual, esta manera de proceder no parece tener fundamento. O en todo caso debería justificarse para evitar naturalizar la autorreferencia académica y olvidar que esta es negativa no solo porque limita el debate sino que hace difícil constituir una república de las letras al invisibilizar y desvalorizar otras propuestas sin que se medien argumentos razonables. Esperemos que las nuevas investigaciones y compendios de historia del Perú, como el más reciente de MAPFRE, recojan estas sugerencias[2].
Pasando al tema de las encuestas, estas ponen en evidencia que la academia limeña es variada en sus intereses y temáticas de investigación. En los encuestados hay una tendencia a tomar en cuenta las investigaciones realizadas fuera de sus instituciones. Es decir, la existencia de “islas” desconectadas no es tan fuerte. Y si bien muchos encuestados se mostraron sorprendidos por la cantidad de publicaciones, del universo de libros se hizo referencia a casi la mitad de títulos. Ello se explica no solo por el desconocimiento de la producción editorial sino básicamente a un asunto de especialización temática, aquellos interesados en la independencia, en la historia económica o todo lo relacionado con el Perú republicano prestan más atención a los libros publicados sobre esas temáticas y mucho menos a otros. Veamos ahora los 10 mejores libros de historia del 2013:
1. Alfonso Quiroz. Historia de la corrupción en el Perú. IEP, IDL.
Traducción al español de Corrupt Circles: A History of Unbound Graft in Peru (2008), ha sido uno de los libros más vendidos del 2013. Aunque no siempre el éxito de ventas de un libro de historia garantiza su calidad académica en este caso estamos ante una rigurosa investigación escrita de manera ágil que llama la atención de un problema muy actual como es la corrupción, más aún cuando nuestros principales candidatos presidenciales para el 2016 (Alan García, Keiko Fujimori y Alejandro Toledo) son acusados de estar vinculados a escandalosos casos de corrupción. Pero este libro lejos de hacer una especie de crónica periodista sobre la corrupción, inserta el tema dentro de un análisis mayor sobre sus costos en el desarrollo económico y político del Perú desde fines del periodo borbónico hasta el gobierno de Fujimori.
2. Mario Meza. Justicia y poder en tiempos de violencia. Orden, seguridad y autoridad en el Perú, 1970-2000. PUCP.
Ganador del Premio Franklin Pease 2009, este libro, producto de una tesis de maestría en antropología en la universidad San Marcos, hace una historia de la idea de justicia desde 1970 al 2000. Más que una historia institucional o normativa lo que le interesa al autor es analizar cómo practican la justicia los actores sociales según sus definiciones de orden, seguridad y autoridad, más aún en situaciones de conflictividad social y de ausencia del estado. En tal sentido, analiza tres formas de administrar justicia entre 1970 y el 2000: 1. La del poder judicial en tres casos judiciales (Huayanay, Uchuraccay y La Cantuta); 2. La de Sendero Luminoso en el Alto Huallaga; y 3. La justicia popular en Lima a través de la prensa de Lima. Estos casos muestran como estas prácticas socavan no solo la justicia y mantienen la inseguridad sino que también acrecienta la desigualdad social.
3. Alicia del Águila. La ciudadanía corporativa. Política, constituciones y sufragio en el Perú (1821-1896). IEP.
Originalmente una tesis doctoral de la universidad San Marcos, del Águila nos presenta una visión panorámica sobre la política decimonónica peruana a partir del tema electoral. Frente a las visiones que señalan lo inaplicable del establecimiento del gobierno representativo en el Perú debido a su contexto social, del Águila propone que las elites peruanas al establecer la forma de gobierno republicana e implementar sus mecanismos de representación las adaptaron al contexto peruano dando lugar a una especie de “republica corporativa” y “ciudadanía corporativa”. Es decir, en contra de los preceptos liberales basado en el individualismo, en el Perú se constituyó una serie de normas que incluían a las corporaciones.
4. Nils Jacobsen. Ilusiones de la transición. El altiplano peruano, 1780-1930. IEP, BCR.
Traducción al español de Mirages of Transition: The Peruvian Altiplano, 1780-1930 (1993) es una obra de historia regional económica y social que tiene por objeto proporcionarnos una “historia total” sobre la provincia de Azángaro en la región del altiplano. Una historia regional conectada a la historia nacional y mundial en la medida que trata sobre la transición de la economía peruana al capitalismo, o mejor dicho de cómo esta fue obstaculizada por lo que se denomina el “legado del colonialismo”, es decir de la desigualdad social, económica y cultural entre las élites y los sectores indígenas. A pesar de los 20 años transcurridos desde su primera edición y estar inserto en el debate con las perspectivas dependentistas, este libro mantiene su actualidad y nos deja ver la importancia de este tipo de estudios no tan comunes hoy. Hecho que se explica no solo por la moda historiográfica sino también por la inaccesibilidad a las fuentes necesarias para este tipo de investigaciones, como las que guarda el Archivo del Fuero Agrario que desde que pasó al Archivo General de la Nación en la década de 1990 no puede ser utilizada.
5. Carlos Pardo-Figueroa Thays. Gitanos en Lima: Historia, cultura e imágenes de los rom, los ludar y los calé peruanos. IRA-PUCP.
Sobre la población gitana siempre han abundado imágenes y discursos plagados de estereotipos, basados sobre todo en el prejuicio y la ignorancia, es por ello que la investigación de Pardo-Figueroa significa un gran aporte para conocer y comprender a esta minoría étnica establecida en el Perú desde fines del siglo XIX. Este libro, en base a fuentes documentales y entrevistas, nos permite conocer como esta población se estableció en Lima, cómo fueron recibidas por la población local, la difusión de prejuicios y su lucha por integrarse a este país sin olvidarse de sus raíces culturales. Pardo-Figueroa se ocupa sobre todo de un grupo en particular de gitanos, los rom, y nos presenta sus costumbres y cómo se han integrado a la cultura peruana.
6. Pablo Whipple. La gente decente de Lima y su resistencia al orden republicano. IEP, CIDBA.
Producto de una tesis doctoral en la universidad de California Davis, Whipple presenta una lectura novedosa de la república peruana temprana (1820-1850) al mostrar como en el establecimiento del orden político y social el estado tuvo que hacer frente a la resistencia de las élites quienes bajo argumentos estamentales (decencia) pretendían saltarse las normas mientras que esas mismas no eran discutibles de aplicar a los sectores populares. Es decir, presenta la difícil lucha entre el establecimiento de nuevos valores políticos y sociales frente a los antiguos basados en la superioridad moral y social.
7. Alejandro Salinas. Polos opuestos: salarios y costo de vida, 1821-1879. SHRA-UNMSM.
Salinas es tal vez uno de los historiadores más productivos del Perú, hecho que tal vez no sea evidente debido a la poca distribución y publicidad de sus libros editados en el Seminario de Historia Rural Andina. Sin embargo, estos inconvenientes se están resolviendo al publicarse sus investigaciones en el IEP. Polos opuestos… es un interesante texto de historia económica que analiza un tema tan importante y básico: cuánto ganaban los trabajadores peruanos (públicos y privados, urbanos y rurales) en el Perú republicano anterior a la guerra con Chile y si este salario cubría sus necesidades básicas. Asimismo, analiza cómo el estado peruano intervino en la economía para evitar que estos costos excedieran lo tolerable dado que ello ocasionaba descontento y movilizaciones. Como todo historiador sabe, reconstruir este tipo de información no es sencillo dado que el estado peruano no contaba con estadísticas y si las tenía no eran del todo confiables. Por ello, es bienvenido el trabajo de Salinas que se convierte en fundamental para entender no solo la economía sino también la sociedad peruana decimonónica.
8. Scarlett O’Phelan. Mestizos reales en el virreinato del Perú. Indios nobles, caciques y capitanes de mita. Congreso de la República.
Reedición de 7 artículos publicados entre 1999 y el 2006 donde O’Phelan nos da un panorama sobre la compleja situación social y política de la elite indígena en el mundo colonial peruano dado su rol mediador entre la autoridad hispana y la población indígena así como las diversas formas en que se insertaron en la sociedad colonial.
9. Carmen McEvoy. En pos de la república. Ensayos de historia política e intelectual. Centro de Estudios Bicentenario, Municipalidad Metropolitana de Lima.
Presentado como una continuación de la Utopía republicana (1997), McEvoy reedita un conjunto de ensayos para fundamentar más allá de la figura de Manuel Pardo la existencia de una tradición republicana en el Perú. En tal sentido, busca articular el discurso y la práctica política de un grupo de políticos e intelectuales como Bernardo de Monteagudo, Juan Espinosa, Francisco García Calderón, Abraham Valdelomar, entre otros.
10. Manuel Burga (Dir.). Colección historia pensamiento educativo. 10 Vols. Derrama Magisterial.
Ambicioso proyecto de investigación de la Derrama Magisterial dirigida por Manuel Burga, la Colección… consta de 15 tomos, de los cuales se han publicado 10, y tiene por objeto presentar una visión general de toda historia de la educación peruana desde la época prehispánica hasta actualidad. Cada tomo está conformado de dos secciones, una primera donde los editores del volumen presentan una visión general del periodo que le corresponde y la segunda, la más extensa, donde se incluyen diversas fuentes (desde planteamientos doctrinarios hasta reglamentos) para entender el pensamiento educativo del periodo. Teniendo en cuenta lo poco desarrollado que se encuentra la historia de la educación en el Perú este proyecto es un gran aporte no solo porque cubre un gran vacío sino también por hacer que se recobre el interés en estos temas.
Como se puede ver, todos los libros de esta lista fueron publicados en Lima siendo liderada por IEP con cuatro títulos. Hay cuatro reediciones, dos traducciones al español de estudios originalmente publicados en inglés (Quiróz, Jacobsen), y otros dos que compilan artículos ya publicados anteriormente (O’Phelan, McEvoy); dos provienen de tesis sustentadas en la universidad San Marcos y dos en el extranjero (Jacobsen, Whipple). Hay tres libros de historia económica (Quiroz, Jacobsen, Salinas) y el resto se ubica entre la historia política y cultural. Sin contar las tesis, las investigaciones de cuatro de estos libros fueron financiadas directa o indirectamente por instituciones locales (Pardo-Figueroa, Salinas, O´Phelan, Burga). La mayor parte de los historiadores de esta lista son peruanos, a excepción de Jacobsen y Whipple, alemán y chileno, respectivamente. Asimismo tienen una reconocida trayectoria académica. Por ello es preciso resaltar la presencia de otros menos historiadores menos conocidos y que debutan con éxito con sus primeros libros como Mario Meza, Carlos Pardo-Figueroa y Pablo Whipple.
En mi opinión esta lista de los 10 mejores libros nos da un buen panorama de las características de la producción de la academia local, la cual es positiva teniendo en cuenta que no tiene financiamiento público para investigar a diferencia de países como Argentina, Chile o México para solo mencionar a los de América Latina. Finalmente, más allá del tema de las posiciones en que se encuentran los libros de esta lista un tema a discutir es si hay otros que deberían figurar, o no, en ella. Personalmente me parece sorprendente que en la lista no aparezca ningún libro sobre el tema de la independencia pero bueno, siempre en esta clase de rankings “ni son todos los que están, ni están todos los que son”.
[1] Si bien pueden plantearse varios peros a esta encuesta creo que esta es una mejor alternativa a las elaboradas por una persona o por la redacción de una revista, tal y como se hace por ejemplo para las obras de literatura o las películas.
[2] Evidentemente esto no se aplica para los compendios sobre historia peruana escritos en el extranjero (desde Frederick B. Pike hasta Peter Klaren) dado que por lo general las únicas obras que les interesa utilizar y publicitar son las escritas en su propio idioma.
